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La importancia de un buen hosting para tu página web

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Elegir un hosting que responda a las necesidades reales de un negocio es una condición para que una página web genere eficacia y rentabilidad.

Una de las claves para que tu página web funcione y tenga éxito es elegir un hosting adecuado, es decir, un servidor cuya misión es ofrecer un espacio físico para que alojes los archivos textuales y visuales de tu página web en internet, de modo que cualquier persona pueda entrar a tu página por este medio.

KEY INSIGHTS:

  • La elección de un buen hosting es condición para que una página web funcione bien.
  • Existen varios tipos de hosting, cada uno de los cuales ofrece servicios y ventajas diferentes.
  • Para que una página web logre sus objetivos es necesario elegir el tipo de hosting que se adecúe a sus necesidades.
  • El requisito indispensable para escoger el hosting adecuado es conocer con precisión las necesidades de tu negocio.

Tipos de hosting

Veamos los diferentes tipos de hostings que existen para que estemos en condiciones de elegir el que mejor conviene a nuestro negocio.

Hosting compartido. Es el tipo más barato (en ocasiones es gratuito) que existe debido a que compartes con otros usuarios la memoria, la dirección IP (Internet Protocol), entre otras cosas; puede ser útil en el caso de que las distintas páginas que comparten el hosting sean de la misma empresa; las desventajas de compartir un hosting, cuando se trata de páginas web independientes que no están vinculadas entre sí, es que están expuestas a las fallas de los recursos del servidor compartido, lo que las vuelve dependientes de lo que hagan otras páginas web; también corren el riesgo de operar con lentitud, de volverse insuficientes y de tener problemas con la seguridad por no ser el usuario quien actualice el servidor, por lo que el alojamiento compartido es más vulnerable a ciberataques que otras formas de hosting.

Servidores VPS o Servidor Virtual Privado.  Este tipo de hosting se parece al anterior pero su sistema operativo funciona de manera independiente, por lo que están en posibilidades de instalar software que nada tienen que ver con otras páginas web, así como aumentar su memoria, lo que no es posible hacer en el hosting compartido; este hosting puede ser administrado –cuando el servidor se hace cargo de las actualizaciones, la configuración y los errores que surjan–, o no administrado –cuando todo lo anterior lo realiza el cliente por sí mismo–; esta clase de hosting necesariamente se cobra, pero no de manera muy alta, debido a que no deja de compartir recursos con otras páginas web; es, de hecho, una opción intermedia entre el hosting compartido y el dedicado.

Servidores dedicados. Este tipo de servidor funciona de manera autosuficiente, sin que la página web comparta recurso alguno con otras páginas; las actualizaciones, configuraciones, bases de datos, programas de todo tipo, incluyendo anti virus e irregularidades que aparecen son atendidas por el usuario; aquí no se depende de ninguna otra página web porque no se comparte nada con alguna (aunque hay compañías que te dan la opción de ellas encargarse de todo esto); esta opción de hosting te ofrece también la posibilidad de tener servidores dedicados virtuales dentro de tu propio servidor; esta es la opción más sofisticada, segura y la menos económica.

Servidores Cloud.  Mediante esta clase de servidor se puede pagar por lo que se consume efectivamente en minutos u horas, y por el uso que se haga de la memoria, espacio en disco duro y otros recursos, es decir, que te cobran por lo que efectivamente consumes, aunque también hay planes de pago mensuales; con este servidor te conectas en la Nube, quien te dotará de varios servidores que están interconectados, para que tu página web pueda navegar en ellos; el menú de este servidor es muy amplio y variado por lo que los precios para usarlo varían mucho.

Elige un hosting acorde con tu empresa

Ya tienes diseñada tu página web, ya tienes claro las necesidades de tu negocio, en especial si eres pequeña o mediana empresa: el tipo de cliente al que te diriges, el espacio regional, nacional o global en el que te mueves, la amplitud de tu oferta, el marketing que vas a usar, las formas de pago, etc.: pues bien, lo que sigue es que tomes en cuenta esta información para que a partir de ella elijas el hosting que te conviene.

Si crees que tú, con tus socios y empleados, puedes definir el hosting adecuado, hazlo; si no, puedes acudir a un especialista para que te asesore y ayude a definir un hosting que se adapte a las condiciones reales de tu negocio; por ejemplo, si estás empezando una empresa pequeña contrata un hosting compartido y aprende de la experiencia; mide, calcula, pondera, no te apresures y aprende lo que implica contratar un determinado hosting y no otro. Sólo así te convertirás en un experto en la materia.

 

Autor: Jorge García

Escritor e investigador, de temas relacionados con la juventud, la lingüística, la literatura y el futuro de la cultura, su interés principal es estudiar y reflexionar sobre los riesgos y beneficios de la artificialidad tecnológica. Actualmente escribe un libro sobre ello.

Autor: Jorge García

Escritor e investigador, de temas relacionados con la juventud, la lingüística, la literatura y el futuro de la cultura, su interés principal es estudiar y reflexionar sobre los riesgos y beneficios de la artificialidad tecnológica. Actualmente escribe un libro sobre ello.