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¿Aún no sabes qué es la Inteligencia Artificial? Aquí te decimos en qué consiste

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Los programas de computadora que tratan de replicar el funcionamiento del cerebro humano se han perfeccionado y se usan con éxito en medicina, logística, robótica, entre muchas áreas más.

La Inteligencia Artificial involucra tecnologías capaces de hacer que las máquinas repliquen las funciones cognitivas de la mente humana como razonar, aprender, entender o comunicarse. Se trata de programas de computadoras que no sólo responden órdenes; sino que ofrecen resultados, procesan datos, elaboran sugerencias o toman decisiones sin una orden específica del usuario.

KEY INSIGHT

El concepto de IA nació hace más de 60 años y pese a los avances es poco probable un escenario como el que plantean producciones cinematográficas como Terminator o Matrix. Hoy lo que está frente a nosotros son súper computadoras expertas en ámbitos específicos como matemáticas o capaces de jugar al ajedrez, pero aún estamos muy lejos de que la inteligencia artificial alcance el nivel humano.

Dichos sistemas son nutridos por información estructurada y no estructurada, es decir, por datos que pueden ser documentos, hojas de cálculo, bases de datos, así como por fotografías, videos o respuestas en redes sociales. De manera que, por ejemplo, si se tratara de un desarrollo cuya finalidad sea detectar choques a través de cámaras de videovigilancia instaladas en toda la ciudad; lo que se hace con este tipo de programas es “enseñarles” a distinguir un accidente mostrándole varias fotos o videos con distintas variables de lo que pudiera ser un percance automotriz que amerita alguna acción, hasta que en automático el sistema los detecte y evalúe si es necesario dar aviso a emergencias o la policía local.

Una tarea que pareciera ser muy sencilla para cualquier persona, pero que se complica cuando hay cientos de pantallas que monitorear en tiempo real. De hecho, hasta hace unos años ésta era la parte más complicada de los programas de Artificial Intelligence (AI), pues el “entrenamiento “requiere una gran cantidad de poder de procesamiento. Afortunadamente, se crearon nuevos algoritmos más rápidos y que también han ayudado a reducir costos.

Usos cercanos de IA

Tan lejos ha llegado este principio que Siri o Cortana quedan en los primeros resultados de lo que puede hacer la Inteligencia Artificial y ceden el paso a proyectos mucho más ambiciosos como la conducción autónoma de vehículos en la que ya trabajan Tesla, Google, Apple y muchas de las automotrices tradicionales.

Pero, no es necesario ir tan lejos, casi todos en algún momento hemos interactuado con este tipo de programas cuando accedemos a las mesas de soporte en línea, mediante los famosos chatbots, esos programas informáticos capaces de ofrecernos una conversación inteligente cuando solicitamos información o consultamos dudas en una web, con la ventaja de que están disponibles para cientos de usuarios las 24 horas al día, los 7 días de la semana.

En el ámbito de la medicina, en México una cadena de hospitales ya usa una solución cognitiva creada por la empresa IBM y entrenada por especialistas del Memorial Sloan Kettering Cancer Center, la cual permite a los médicos brindar opciones de tratamiento personalizadas tras comparar millones de datos contenidos en cientos de libros de medicina, miles de publicaciones periódicas científicas, casos clínicos e incluso notas médicas de reconocidos especialistas en todo el mundo.

Otro caso es el de Rightz, startup de origen mexicano que está en proceso de desarrollo del primer abogado de inmigración basado en inteligencia artificial (IA). El proyecto está basado en Watson y, entre otras habilidades, destaca que su interacción por medio de voz en más de seis idiomas y que será un apoyo esencial para millones de migrantes y refugiados.

Mitos sobre IA

Como todo lo desconocido, la AI ha creado a su alrededor algunas suspicacias, que conforme evolucionan sus usos van quedando desacreditadas por la eminente realidad. Por ejemplo, ya quedó descartado que en breve veremos una máquina capaz, de manera autónoma e independiente, de mostrar creatividad, emociones o libre voluntad. De hecho, el entendimiento de la neurociencia que se encuentra detrás de la conciencia está todavía en sus primeras fases, por lo tanto, la habilidad para replicarlo en un sistema de cómputo es prácticamente nula.

Las previsiones lo único que garantizan es que, en 2019, según estimaciones de IDC, el 50% de los consumidores estará interactuando con servicios basados en cómputo cognitivo; y hacia 2020, en Latinoamérica, el gasto en sistemas cognitivos se ubicará en los 358 millones de dólares.

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Autor: Dalivasty Santiago

Editora, Periodista y apasionada del storytelling con más de 15 años de experiencia en TI y Negocios.

Autor: Dalivasty Santiago

Editora, Periodista y apasionada del storytelling con más de 15 años de experiencia en TI y Negocios.