Artículos

El lado oscuro del IoT ¿una herramienta de control?

Comparte este contenido:

Para muchos el IoT tiene un lado oscuro: mantener monitoreada a la gente e incluso infringir su intimidad. ¿Es una herramienta de control o una tecnología para mejorar la vida?

Desde hace ya varios años, nos han hecho conscientes sobre los grandes beneficios y el potencial que tiene el Internet de las Cosas (IoT), aunque hay una parte de analistas que ven el lado oscuro del IoT y se cuestionan si estos desarrollos no son una herramienta de control o espionaje.

KEY INSIGHT

 

  • Seguir el movimiento de cada persona, a dónde se dirige, qué compra en internet, qué páginas visita, quiénes son sus amigos, familiares o compañeros de trabajo, entre otras cosas que se pueden monitorear, son algunos de los dilemas que arroja el impulso de estas tecnologías en el mundo.

Para muchos es sencillo pensar en un futuro brillante derivado de las ventajas de vincular automóviles, transporte público, oficinas, fábricas, electrodomésticos, monitores de salud, termostatos y otras cosas a la nube, donde la información extraída del Big Data pueda informar sobre nuestras acciones y mejorar nuestras vidas. Sin embargo, en el entusiasmo por ser parte de la tendencia del IoT, los problemas de privacidad y las amenazas a la seguridad pasan muchas veces desapercibidos.

Estos temas están ganando más atención, destacando las preocupaciones que deben tenerse en cuenta en la planificación, los proyectos de desarrollo y las implementaciones más amplias en esta tecnología.

Algunos expertos que han estudiado la evolución de estos desarrollos, han planteado el cuestionamiento acerca de las amenazas a la seguridad mundial planteadas por los gobiernos que utilizan el IoT como una herramienta de espionaje. Inclusive, se dice que el IoT para controlar empleados viola sus derechos como seres humanos.

Los sensores inteligentes incorporados en la red eléctrica, los vehículos –incluidos los autónomos– y los electrodomésticos están mejorando la eficiencia, la conservación de la energía y la comodidad. Sin embargo, algunos analistas de la industria de la ciberseguridad han demostrado que muchos de estos nuevos sistemas pueden amenazar la privacidad de los datos, su integridad o la continuidad de los servicios. En el futuro, los servicios de inteligencia podrían utilizar el IoT para la identificación, vigilancia, monitoreo, localización  y orientación para reclutamiento, o para obtener acceso a redes o información privada de un usuario.

Al introducir sensores y dispositivos IoT en una vasta red global integrada con equipos de salud, sistemas de aviación, de control industrial, las instituciones gubernamentales y así sucesivamente, los hackers tienen un gran camino para vulnerar infraestructura y controlarla, más allá de robar dinero y apagar sitios web con simples ataques de denegación de servicio (DDoS).

Impactar infraestructuras vitales, causar fallas a gran escala en un sistema y destruirlo es un gran riesgo. La seguridad en el Internet de las Cosas es mucho más compleja que en las aplicaciones M2M existentes o las redes empresariales tradicionales. Los datos deben estar protegidos dentro del sistema, en tránsito o en reposo, y se requiere una evolución significativa en la identificación, autenticación y autorización de dispositivos y personas.

También hay que reconocer que algunos dispositivos en el campo ciertamente estarán comprometidos o simplemente fallarán por lo que se requiere de un método eficiente de atención remota y segura, otro desafío más si el IoT debe estar a la altura de las expectativas.

Sin embargo, hay otra línea donde se traspasa el derecho laboral de los empleados o el de los ciudadanos. Aunque el uso del IoT en México aún está en pañales, en algunos países ya se insertan chips y sensores en el cuerpo de los trabajadores o en los pobladores, a manera de eficientar las labores del día a día. La pregunta es, ¿hasta qué punto es una herramienta de control y no un medio para facilitar la vida?

Seguir el movimiento de cada persona, a dónde se dirige, qué compra en internet, qué páginas visita, quiénes son sus amigos, familiares o compañeros de trabajo, entre otras cosas que se pueden monitorear, son algunos de los dilemas que arroja el impulso de estas tecnologías en el mundo. ¿Cuál es tu opinión al respecto?

Ebook: Internet de las Cosas en las ciudades

Autor: Paul Lara

Es experto en temas de tecnología y negocios. Tiene experiencia como Jefe de información de la sección Dinero del periódico Excélsior y es editor de la sección de Tecnología del mismo diario, además de conductor de los programas HackerTV y Dinero por ExcélsiorTV.

Autor: Paul Lara

Es experto en temas de tecnología y negocios. Tiene experiencia como Jefe de información de la sección Dinero del periódico Excélsior y es editor de la sección de Tecnología del mismo diario, además de conductor de los programas HackerTV y Dinero por ExcélsiorTV.